La entrega no da espera, llevas trabajando en ello varios días, en el proceso varias situaciones han retrasado la culminación del proyecto. Noches de insomnio, mañanas y tardes sin apetito, la verdad,  le has puesto todo tu empeño a este proyecto en donde se verá representado todo tu pensamiento, por lo tanto, hubo muchas críticas, recomendaciones, felicitaciones, etc., este proyecto es muy importante, su culminación afectará a muchos.

Llega el momento, está terminado y estas frente a el, hay una carga emocional fuerte, lo miras con detenimiento suspiras y dices: «Ok, está listo». Lo miras nuevamente y en realidad estas muy satisfecho, lo guardas en su lugar con todos los detalles y cuidados para que no sufra ningún daño y te dispones a descansar. En ese momento recuerdas todo el proceso, las noches de insomnio, los días de frustración, las críticas, las voces de ánimo, todo viene a tu mente, pero tu rostro dibuja una sonrisa, en otras ocasiones pudiste dormir, pero ese día duermes sabiendo que todo terminó.

Existen diferentes experiencias al descansar, en algunos momentos el cuerpo simplemente no da mas y necesita recargar fuerzas, en otras el estado de ánimo no da para otra cosa que quedarse en cama. Sin embargo, existe un descanso diferente, uno que esta ceñido al diseño original, y es el descanso de contemplación y placer. En el relato del génesis encontramos: «Así quedaron terminados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos. Al llegar el séptimo día, Dios descansó porque había terminado la obra que había emprendido. Dios bendijo el séptimo día, y lo santificó, porque en ese día descansó de toda su obra creadora. Ésta es la historia de la creación de los cielos y la tierra». (‭‭Génesis‬ ‭2:1-4‬ ‭NVI‬‬)

Nuestra percepción del descanso en la mayoría de los casos, por no decir siempre, esta relacionada con la fatiga y el trabajo duro, pero es imposible que Dios se sienta fatigado, es Dios. Este descanso que Dios estipula, es contemplativo y placentero, «lo bendijo y lo santificó», dentro de su diseño está que tú lo puedas experimentar, que al ver todo lo que Él te permite vivir y hacer puedas decir: «He terminado la obra que había emprendido». Esta percepción del descanso nos ayuda a ver lo que hacemos con otros ojos, pues al final, podremos experimentar el placer de terminar en obediencia lo que se nos había encargado.

En muchas ocasiones dejamos muchas cosas a medias y quizás sin terminar, nos puede la frustración, el cansancio, la poca proyección o simplemente la desobediencia. Sin embargo, por diseño Dios hizo del descanso algo placentero, no determinado por lo físico pues hasta este momento no existe ese tipo de cansancio, un descanso bendecido y santificado únicamente para el disfrute, la contemplación y el placer, «Descansó porque había terminado la obra que había emprendido». 

BONUS: «Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:»

‭‭Eclesiastés‬ ‭3:1‬ ‭NVI‬‬. 

4 comentarios

  1. De verdad que el descanso es un regalo maravilloso. Y hay tantos tipos de descansos el físico, el emocional… Todos otorgados por El, planeados por El.
    Que lindo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Estás invitad@! 🥳

Favor presentar la invitación a la entrada del evento. Puede ser captura de pantalla o haciendo clic en la imagen para descargarla. 😉

¡Compártelo!